Una niña wichi de Santa Victoria Este está en adopción tras sufrir pobreza, hambre, desnutrición y una gangrena que le quitó los dos brazos.

Con solo dos años de vida una niña wichi de Santa Victoria Este sufrió la pobreza extrema del norte salteño, hambre, desnutrición, carencias materiales y hasta una gangrena que obligó a los médicos a amputarle los miembros superiores. Ahora se encuentra en adopción.

Cuando inició el año, agentes sanitarios atendieron a la familia de la niña y advirtieron que el estado de la pequeña era crítico. Por eso, a mediados de enero se la trasladó de urgencia al Hospital Materno Infantil de la capital, en donde quedó internada.

Durante este tiempo, la familia recibió la asistencia del Ministerio de Asuntos Indígenas. Le brindaron alimentos hasta que la niña fue dada de alta. Luego, el caso se judicializó y pasó también a la órbita del Ministerio de Primera Infancia, debido al delicado estado de salud que atravesaba la menor. Además, los padres manifestaron que querían que la niña se quedara en Capital por lo que se está evaluando la situación.

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