Fotografía gentileza de Lucas Alascio, tomada el 6 de agosto del 2008 desde la esquina de Caseros y Buenos Aires.

La Municipalidad no tuvo reparos en cargarse a uno de los árboles de mayor fuste del centro de la ciudad. El lapacho rosado que estaba en Caseros al 200 fue extraído sin prever su trasplante. 

En las últimas horas los vecinos de Caseros al 200 se desayunaron con la decisión de la Secretaría de Obras Públicas del municipio acerca del tradicional ejemplar que caracterizaba la cuadra.

Sin prever su traslado, como ha sucedido con otros casos de planificación urbana -como el metrobus de CABA y los árboles llevados al Parque Thays-, el lapacho rosado fue removido y pronto se convertirá en pura madera. Todo ello en el marco del megalómano Plan Área Centro que emprende el gobierno de Gustavo Ruberto Sáenz.

Según consigna El Tribuno, el subsecretario de Obras Públicas, Ignacio Pancetti, argumentó que el árbol fue suprimido por “cuestiones de seguridad” y añadió que “estaba muy inclinado” y “era riesgoso para el tránsito”.

Los y las azorados vecinos/as, conforme a la crónica del matutino, colgaron cartelería a modo de esquela, reseñando el día de muerte del ejemplar. “Lapacho desaparecido el 11/01/2018”.

En agosto del año pasado, prosigue el informe del periódico, dos lapachos amarillos que estaban en el Paseo Güemes, corrieron la misma suerte que el de Caseros al 200.

En aquel entonces, la secretaria de Obras Públicas, Beatríz Blanco, afirmó que no tenía conocimiento sobre quiénes habían tumbado los árboles y que se encargaría de averiguarlo utilizando las cámaras de seguridad de la Provincia. El caso no se esclareció nunca.