La idea del amor romántico: un problema social que vulnera los cuerpos feminizados.

En muchas ciudades del mundo existe una fecha para celebrar el amor y la amistad. Si bien el amor y la amistad son dos valores muy loables para nuestras sociedades, sabemos que la historia de este día tan concurrido y que genera ganancias millonarias para sectores como el restaurantero, entre otros [1], no siempre estuvo ligado a estas dos emociones valoradas socialmente en el trendigtopic de la escala sentimental. En la Antigüedad, por ejemplo, la celebración se enfocaba en la fertilidad –de las mujeres, por supuesto- y “consistía en que varios hombres se desnudaban y con un látigo hecho de piel de cabra o perro golpeaban el trasero de las mujeres jóvenes para mejorar su fertilidad”[2]

Aunque podemos fácilmente esclarecer cómo fue el salto cuántico que nos llevó a asociar la fertilidad con el amor a partir de la expansión del catolicismo, el cual sigue negando a las mujeres a decidir libremente sobre su cuerpo basado en esa ecuaciónmítico-matemática donde por amor debes dar (la) vida, o amor vs familia, familia vs descendencia, descendencia vs vida, vida vs amor, lo que se vuelve también importante reconocer es qué tipo de amor permea actualmente está celebración para comprender, aunque sea un poco, un poquito más, el aumento generalizado de la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes a nivel global.

  1. Si te cela, es porque te quiere. Si nunca te han celado, nunca te han querido.

Alrededor de la idea del amor existen diversos mitos que se han problematizado para visibilizar las prácticas de subordinación que se encuentran ahí inmersas, pero sobre todo, para que social e individualmente podamos tener mayores herramientas que nos permitan evitar una relación tóxica o violenta, justificada y tolerada por amor. En pocas palabras, para estar alertas. Sin embargo, el proceso de desmitificación ha sido culturalmente tan lento que niñas, adolescentes y mujeres, o para ser más precisa, los cuerpos feminizados, no alcanzan a ver en ellos un factor que las ponga en riesgo, mucho menos que vulnere su integridad, dignidad, cuerpo y vida. Así como niños, hombres y adolescentes que no cuestionan estos ejercicios de poder subordinantes por que no alcanzan a ver en ellos una exigencia socialmente aprendida, naturalizada y valorada como positivo para su género en detrimento de los otros. Ellos simplemente “así aman”, ellas simplemente “así son amadas”.

Es más, para Belén Zurbano, investigadora de la Universidad de Sevilla, se ha introyectado tanto la representación de la violencia de género a través de una “mujer con el ojo morado abrazada a su hijo que vemos en las campañas que hacen las instituciones [que] quizá ahí esté uno de los problemas, porque las víctimas más jóvenes no se identifican con eso”[3]. Y no sólo no se identifican, sino que ni unos ni otras alcanzan a percibir en el control, los celos y/o el maltrato verbal y psicológico signos de violencia.

Ideas como “el amor todo lo puede; por amor doy la vida; el amor requiere una entrega total; el amor es exclusividad”, o entorno al ideal de pareja como “mi media naranja; juntos somos uno mismo; los polos opuestos se atraen; él o ella sin mi ayuda no puede hacer, sentir, pensar, actuar”, siguen siendo el centro de las representaciones de películas incluso dirigidas al sector infantil, de canciones de todos los ritmos, de pinturas y esculturas de todas las épocas. Y mientras tanto, la espiral del maltrato se acentúa y mujeres, niñas, adolescentes siguen siendo violentadas, asesinadas en nombre del falso amor.

III. Sin ti, me muero. Por ti, me muero.

La idea pues del amor ligada a la vida-muerte/muerte-vida persistirá mientras haya un mercado cultural basado en romantizar la idea del amor para vender libros, canciones, películas, programas de televisión y radio, entre muchos otros, y continuaremos mercantilizando la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes para obtener ganancias económicas de estos cuerpos feminizados por encima de sus vidas, perpetuando el eterno mensaje: porque te amo, te doy mi vida; porque te amo, tomo tu vida. Sin embargo, afortunadamente para nosotras y para muchas sociedades, existen cada vez más productos culturales que han comprendido el impacto de esta ecuación y van impulsando, como agua fresca de manantial, la idea de un amor basado en el respeto, la autonomía y la libertad de quienes lo ejercen. Apoyar estas iniciativas, es apoyar la vida y dignidad de las personas que, con cuyos cuerpos feminizados, nos acompañan en nuestra propia vida.

Fuente: Claudia de Anda para mujeres mundi

[1] De acuerdo con el periódico nacional mexicano El Excelsior, “se estima que en 2009 las ganancias por el día de San Valentín fueron de alrededor de 14.7 mil millones de dólares tan sólo en Estados Unidos.”. Ver: http://www.excelsior.com.mx/2013/02/13/884159

[2]Ibidem.

[3]Ver IV Congreso Anual de Violencia contra las Mujeres: http://www.eldiario.es/andalucia/expertos-advierten-conciencia-adolescentes-violencia_0_200880353.html