El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA aprobó por unanimidad una resolución que sugiere la incorporación de la perspectiva de género en todas las materias que se dictan en la casa de estudios y la inclusión de autoras mujeres en la currícula de las asignaturas.

La iniciativa votada por el pleno de los claustros promueve, además, el aliento a producciones académicas o investigaciones orientadas a los estudios de género. Por otra parte, desde el articulado de la resolución se solicita apoyo a la Subsecretaría de Políticas de Género para cumplir con esos objetivos.

En ese sentido, la decana Carolina Mera expresó que “este es otro tiempo histórico en donde la agenda feminista ha avanzado en diferentes ámbitos y también, claro está, en las universidades. Hoy en día lxs estudiantes reclaman insistentemente formarse en estos temas y es nuestra responsabilidad responder a esa demanda”.

La subsecretaria de Políticas de Género, Carolina Spataro, sostuvo en tanto que “la aprobación de manera unánime de este proyecto implica un avance muy importante en una discusión que lleva largo tiempo en la Facultad. Las materias específicas para formase en temas vinculados a feminismos, géneros, sexualidades y diversidad son pocas. Y esto no se debe a la falta de docentes que trabajen la temática e investiguen al respecto, ya que hay muchxs que vienen haciéndolo hace años y pelean para instalar estas discusiones, sino porque esta agenda ha sido subestimada en relación a temas que han sido considerados más importantes”.

La autora del proyecto, María José Rossi, indicó que “es necesario que las cátedras comencemos a revisar los programas de las materias que dictamos para dimensionar cuán presente está en ellos la perspectiva de género y a considerarla como un aspecto formativo ineludible en esta etapa de aprendizaje de lxs estudiantes (y de nosotrxs mismxs). No obstante, sabemos que ello va a llevar tiempo, pues va a exigir una primera etapa diagnóstica, de revisión de los programas y de la bibliografía de las asignaturas; recién en una segunda etapa se podrá comenzar a trabajar con cada cátedra para integrar esta dimensión y ver cómo se puede operacionalizar, incluso en materias para las cuales parecería impensable; si bien sabemos que el proyecto puede despertar alguna resistencia, creo que para la mayoría va a constituir un  verdadero desafío”.