Esta semana llegaron telegramas de despidos a diecisiete trabajadores de la repartición salteña de la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación (SAF), algunos de ellos contratados sin pase a planta desde hace una veintena de años. Por Cristian Isa

El Gobierno de Mauricio Macri dio un nuevo revés a la sociedad argentina es los últimas horas. Quince días antes del “Día del Trabajador”, Nación envió telegramas de despido a 330 trabajadores del Ministerio de Agroindustria, 17 de los cuales afectan directamente a trabajadores salteños de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF), algunos de los cuales son profesionales mayores de 50 años. Personas que con vocación de servicio, durante más de 25 años viajaron, todas las semanas, recorriendo las zonas más alejadas y menos pobladas de la provincia, buscando acercar las políticas públicas a aquellos salteños que viven con humildad produciendo la papa andina, dulces regionales, vinos pateros de altura, entre otros productos que forman parte de la economía regional.

Alejandro Szanto, capacitador en territorio, es uno de los 17 despedidos por este Gobierno Nacional. En relación a cómo fueron desarrollándose los hechos hasta recibir la noticia, Szanto relató: “El lunes supimos de un despido, el martes empezaron a llover otros, así: a cuenta gotas. Cada telegrama era un mazazo para todos, una puñalada. Era desolador ver la cara de angustia de quienes recibían la noticia. Todo fue devastador, cruel e inhumano”.

“Yo —añadió el trabajador— lo primero que pensé es que, si me tocaba, no lo reciban mis hijos. ‘Que no sean ellos’, pensaba, porque me imaginaba su cara de angustia. Por suerte, casi de casualidad, no pasó y sólo dejaron el aviso de que debía ir al correo a recibir un telegrama a mi nombre”.

La angustiante espera de los 17 despedidos inició el jueves 19 de abril —fecha en la que se terminan históricamente los contratos de la SAF— y la agonía terminó el martes 24. La modalidad de contratación que oculta la relación de dependencia, reemplazándola por el Estado alquilador de mano de obra, no empezó con el macrismo. Los despidos masivos, en cambio, son rasgo conspicuo de la administración Cambiemos, asumida el 10 de diciembre de 2015.

“Hoy, esa angustia, ese dolor nos unió. Sentimos que hoy somos uno, que esto le puede pasar a cualquiera y por eso la vamos a pelear así. Vamos a dar la pelea con entereza y con mucho orgullo de pertenecer a este colectivo laboral. Porque estamos convencidos que es injusto por donde se lo mire, es ilegal desde lo jurídico, es insostenible desde lo ideológico, es cruel desde lo humano y es cobarde desde la conducción. En definitiva, es una verdadera hijaputez”, concluyó Szanto, uno de los 17 salteños despedidos por este Gobierno.

Cabe resaltar que la medida no sólo afecta a 17 familias sino también a toda la economía regional, ya que justamente la responsabilidad de estos trabajadores es la de acompañar alrededor de 8 mil familias salteñas mediante cursos de capacitación de construcción de huertas, sanidad, producción, organizando ferias de pequeños productores y artesanos.

El Senado rechaza

Durante esta semana, los profesionales despedidos, acompañados por ATE y ciudadanos que se ven directamente perjudicados con estas decisiones arbitrarias, recorrieron la ciudad de Salta manifestándose y pidiendo un justo respaldo.

En ese peregrinar llegaron a presenciar la sesión del Senado provincial, en donde los legisladores habían presentado tres proyectos de declaración para manifestarse en contra de lo acontecido.

Al iniciar la sesión, el propio presidente en función de la Cámara Alta, Mashur Lapad, se solidarizó con los trabajadores despedidos de la Secretaría de Agricultura Familiar, adelantando que contarían con el apoyo de todo el cuerpo deliberativo.

Luego, en el momento en el que se tocó el tema, la que tomó primero la palabra e hizo uso de ella durante más tiempo fue la legisladora de La Caldera, Silvina Abilés, quien aseguró que con esta medida “está en riesgo la protección de nuestra gente y la calidad de vida de miles de familias del interior”.

Además, en relación a los 17 despedidos la legisladora añadió: “Gracias a éstas personas se puso en marcha la economía familiar dejando de lado los subsidios que ellos tanto critican. Y no fue justamente gracias a este Gobierno nacional que se crearon puestos de trabajo o salidas laborales, fue gracias a estas personas. Entonces, llama la atención que a quienes deberíamos estar recompensando y homenajeando, estamos echando”.

“Y estoy segura que este Gobierno Nacional no tiene ni idea de lo que hacen estos trabajadores, o no les importa, pero les envían un telegrama de despido con letra fría dejándolos en la calle, afectando a miles de familias salteñas”, concluyó Abilés.

La apertura de Lapad y la tan enérgica intervención de la senadora por La Caldera marcaron el ritmo y la posición discursiva del resto de los senadores que apoyaron los proyectos unificándolos en uno solo. Sin embargo, y aunque el clima, como adelantó en su momento Lapad, venía con viento a favor de los trabajadores, en un momento se enrareció totalmente. Temeroso y respondiendo a su línea política, el senador José Antonio Ibarra de Cambiemos pidió un cuarto intermedio en el que solicitó una reunión con la presidencia y con los autores de los proyectos sobre el tema. Solicitud que despertó los cuchicheos de todo el recinto.

Lo cierto es que en la “secreta” reunión, que se realizó en la oficina de la vicepresidencia, el senador por Guachipas propuso que en la declaración no vayan los fundamentos que desnudan la verdadera intencionalidad de Cambiemos con estas medidas. Dicha propuesta fue rápidamente descartada y al levantarse la sesión se confirmó que no sólo irían los fundamentos con el proyecto aprobado, sino también la versión taquigráfica de lo expuesto en la jornada.

Inmediatamente después pidió la palabra el senador de Cambiemos por Capital, Guillermo Durand Cornejo, quien se solidarizó con los trabajadores porque en sus propias palabras no es posible entender cómo aún “se continúa con la precariedad laboral jugando con estos contratos y con estas personas”, sobre todo de aquellas que hace más de 20 años que están bajo esta modalidad.

Durand Cornejo también ensayó una maniobra para no resentir a sus correligionarios nacionales de Cambiemos. El senador capitalino ofreció “hacer la gestión” con las autoridades argumentando que sólo hacer una declaración desde el Senado salteño es hacer “pura cháchara”,  pero para ello —casi en términos de “negociación”— propuso sacar el término “rechazo” fundamentando que ese esto mal predispondría el diálogo a la hora de la gestión.

Fue una jugada inteligente para amenizar la dureza del texto y quedar bien parado con sus referentes en Cambiemos, pero no funcionó. La senadora por La Caldera fue la primera que salió al cruce y manifestó: “No podemos mirar para otro lado ni tampoco podemos decir otra cosa. Debemos manifestarnos ante esto y de esta manera. Además hacerlo no representa no poder gestionar con Nación, también lo podemos hacer y celebro el compromiso adoptado por el senador capitalino para encabezar la gestión”.

Finalmente el Senado provincial, como lo hizo días antes la Cámara Baja, declaró un contundente rechazo a los despidos y se manifestó a favor de que los legisladores nacionales y el Poder Ejecutivo provincial gestionen ante el Ministerio de Agroindustria de la Nación la continuidad de los trabajadores.

En las últimas semanas Nación notificó a 330 trabajadores del Ministerio que dejarían de cumplir con sus funciones, desde que inició esta nueva gestión ya son cerca de mil y ya se habla que más temprano que tarde vendrán nuevos telegramas para completar una segunda y una tercera tanda durante este año.