Continúa la cobertura nacional por los casos de desnutrición en la provincia. Esta vez, la situación se centra en Pichanal, donde los agentes sanitarios soportan temperaturas extremas y atienden a casi 200 familias.

El diario porteño Clarín sigue publicando artículos relacionados con la problemática sanitaria de la provincia de Salta. Los casos de desnutrición funcionaron como introducción para un enfoque más general de la situación.
“Hizo de su bicicleta un hospital con ruedas para los desnutridos”, titula este martes el matutino. La nota habla del “drama del hambre y la marginalidad en uno de los pueblos más pobres. Tiene a su cargo a 150 familias de Pichanal, en el norte salteño”. El texto habla de Verónica Ramírez, una agente sanitaria de 42 años que todos los días carga su equipo de trabajo en la bici.
El breve informe relata que los 42 agentes sanitarios salen a visitar a 6.243 familias por mes. “Cada uno tiene a su cargo, en promedio, unas 150 (familias). En la Atención Primaria de la Salud aseguran que la cantidad de agentes es suficiente pero necesitarán más. Sucede que muchos han hecho el curso de enfermería y hoy cumplen una doble función. Además el trabajo es duro: salen al terreno con temperaturas extremas, los años los desgastan, se enferman, se agotan. O simplemente se jubilan. Al mismo tiempo, Pichanal crece: mucha gente de pueblos vecinos forman asentamientos y hay que darles salud. El sueldo inicial de un agente es de unos 4.000 pesos”.
Ramírez opina en la nota que si en su recorrida encuentra un chiquito con diarrea o deshidratado, lo deriva sin turno al hospital. Visita las familias en la bici, con una mochila donde carga un tubo de ensayo para medir el cloro en el agua, algodón y desinfectante, planillas, una balanza eléctrica y el chiripá donde “calza” a los nenes para pesarlos.