Avanzan las excavaciones en la casa que ocupó San Martín en Mendoza. Es la residencia en la que vivió el Libertador como Gobernador Intendente de Cuyo. Allí nació su hija Mercedes.  

Corrientes 343. No es la letra de un tango que cuenta la historia de un bulín porteño donde transcurre un encuentro furtivo. Este año, en las excavaciones arqueológicas en esa casa de Mendoza capital, se descubrieron vestigios de una sala de la casa que alquiló José de San Martín cuando fue gobernador e intendente de Cuyo, entre 1815 y 1817. En esa fecha, dejó el cargo en manos de su hombre de confianza, el peruano Toribio de Luzuriaga y Mejía, para formar el Ejército de los Andes y convertirse, sin saberlo, en el Padre de la Patria en los textos escolares de la Argentina. Con motivo del Bicentenario de la Declaración de la Independencia que tendrá lugar el 9 de julio en la provincia de Tucumán, Mendoza trabaja en una recuperación integral de la figura del llamado Libertador, que fue uno de los más fervorosos impulsores de la Declaración de la Independencia, encargo que le dio al diputado Tomás Godoy Cruz, pues era la carta que precisaba a los fines de sus planes militares y políticos. “Cuando empiezan ustedes a reunirse! Por lo más sagrado les suplico hagan cuantos esfuerzos puedan en lo humano para asegurar nuestra suerte…”, escribió San Martín a los congresales en Tucumán.

Conmueve entrar a la casa ubicada en lo que los mendocinos llaman la Ciudad vieja, que fue totalmente devastada por el terremoto de 1861. Cuando el gobierno municipal la expropió, sólo se conocía por documentación catastral que allí habían vivido el gobernador San Martín con su esposa Remedios de Escalada, y allí nació su hija Mercedes. Los arqueólogos desconocían qué vestigios hallarían en las excavaciones. Pero localizaron el extremo de una sala que data del siglo XVIII, identificada por el tipo de baldosas y formas de la construcción a varios metros de profundidad.

Clarín hizo la ruta sanmartiniana que incluye la casa este fin de semana junto a 40 entusiastas turistas, la mayoría de Mendoza, unos pocos de Buenos Aires y una mexicana que ya conoce -porque así ocurre en México- que la historia siempre se las ingenia para reaparecer con voces de otros tiempos. Junto con su hallazgo los expertos encontraron un tesoro: una vasija de 2000 años de antigüedad, que corrobora el director del Museo del Area Fundacional, Horacio Chiavazza, perteneció a los indios huarpes, originarios de Cuyo.

En diálogo con Clarín, el intendente de Mendoza, Rodolfo Suáez, dijo que a partir de la recuperación de la casa, en la que ya se abrieron pasarelas provisionales y otras excavaciones en busca de nuevos testimonios del siglo XVIII, “la puesta en valor de la casa es sólo uno de los objetivos. El principal es recuperar los valores que San Martín encarna. Estos son el respeto y la solidaridad.” Tanto el intendente como la secretaria de Cultura, Turismo y Desarrollo Económico de la ciudad, Mariana Juri, están empeñados en dar a conocer otros aspectos de San Martín, que van más allá de su gesta libertadora a través de los Andes en las condiciones más adversas a nivel político y climático. Esto se comprende cuando se hace el recorrido sanmartiniano. El paso por la Alameda, el área fundacional donde funcionó el Cabildo (casa de gobierno en tiempos de San Martín), con su magnífico Museo, la Basílica de San Francisco, donde se encuentran los restos de Remedios Escalada de San Martín y su hija Mercedes se convierte en una emoción agradecida al llegar al departamento de Las Heras.

En este tramo nuevo del itinerario los visitantes conocen la pequeña y humilde iglesia histórica donde el Libertador acudió antes de partir con su ejército (consagró a la Virgen del Carmen de Cuyo su gesta emancipadora) y el campo histórico, con la pobreza de sus barracas donde entrenó a más de 5000 hombres, entre soldados y milicianos, que se dejaron la vida en las heladas cumbres de los Andes.

“La Declaración de la Independencia fue, básicamente, un acto de coraje y una compadrada porque tuvo lugar en el peor momento de la gesta emancipadora”. El historiador Félix Luna se refería a que Bolívar había sido derrotado en el Norte, los españoles amenazaban Salta y Jujuy, y para peor, los portugueses ocupaban la Banda Oriental y Fernando VII había recuperado el trono en España.

Fuente: Clarín