La empresa porteña Peregrinaciones Salta, que ofrece tours a la Virgen del Cerro, pertenece a los Lacroze Garat, la misma familia que a principios de los años 2000 “donó” 32 hectáreas para que se montara el paseo religioso de María Livia Galliano. (Franco Hessling)

Nada que no se haya sugerido con suspicacia antes: atrás del paseo turístico que montaron María Livia Galliano y su esposo Carlos Obeid hay más intereses que la mera pleitesía a los designios de la virgen, a quien la intercesora salteña le atribuye la directiva de cada acción religiosa que guía su vida. Entre otras indicaciones divinas, el regenteo de más de un centenar de hectáreas en una de las zonas de mayor cotización de la ciudad capitalina: los pies del cerro 20 de Febrero, uno de los Tres Cerritos que dan nombre al barrio.

Recuperemos un fragmento de la historia conocida: las dos fundaciones desde las que se maneja el paseo de la Virgen del Cerro, “Yo soy la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús” y “Yo soy el Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús”, iniciaron su camino de gracia con 32 hectáreas donadas por la firma inmobiliaria Tres Cerritos, propiedad de la familia Garat. En el año 2002, los Garat tenían como representante de su firma en Salta a Eduardo Noman, también empresario de bienes raíces, de fluidas relaciones con el exlegislador nacional Emilio Cantarero. El luego acusado de protagonizar coimas en el Congreso de la Nación terció para que Eduardo Garat y la dupla ungida (Galliano-Obeid) acordaran la cesión de tierras. El puntapié del negocio.

La prueba 

En la actualidad, Peregrinaciones Salta es una de las principales empresas de turismo religioso que usufructúa el nutrido paseo que ya abarca poco más de cien hectáreas, está asentada en la Capital Federal, calle Malabia 2363 del barrio Palermo. La agencia turística es manejada por Florencia Lacroze, hija de María Marta Garat, la hermana de Eduardo, quien presidía Tres Cerritos SA cuando se le donaron las primeras 32 hectáreas al tándem Galliano-Obeid. En diálogo telefónico con Peregrinaciones Salta, Cuarto Poder constató que además de Florencia, la propia María Marta asiste con regularidad a la sede empresarial de Palermo. “Se la encuentra por las mañanas”, respondieron. A la luz de este escenario, la donación en realidad fue una inversión inicial.

La empresa de los abnegados religiosos que donaron las primeras 32 hectáreas, cobró 3.200 pesos para venir a Salta en un tour a la Virgen del Cerro entre los días 4 y 7 de mayo recientes. Los tres mil y pico en caso de optar por la opción económica, viajar en colectivo, pero si acaso se elegía viajar en avión, el valor por la peregrinación ascendía a 6.300 pesos. El servicio de la empresa de los Lacroze Garat incluye hospicio y transporte, comidas y salidas recreativas que complementan el regocijo feligrés. A un promedio de contingentes de 50 personas, la recaudación mínima por salida trepa a 160 mil pesos. Con sólo cuatro salidas por mes, mínimamente recolectan más de medio millón de pesos mensuales ($640.000).

Madre e hija, María Marta Garat y Florencia Lacroze, son profesas seguidoras de la bendecida María Livia. Ambas testimonian una educación católica olvidada con el paso del tiempo que fue reverdecida al haber conocido a la salteña que se endilga comunicaciones privadas con la virgen. Se revelan como unas convencidas espiritualmente que aprovechan la determinación para facturar con paquetes de viajes al corazón de la epifanía, el cerro 20 de Febrero de Salta.

Gente como uno

Los Lacroze Garat son de abolengo aristocrático, tanto que el padre de María Marta llevaba como segundo apellido Aranguren, la estirpe del ministro de Energía y Minería de la Nación y anteriormente CEO de Shell, Juan José Aranguren. El progenitor de María Marta fue Elbio Garat Aranguren, vástago de Juan Bautista Garat y Orfilia Aranguren.

Sus negocios en el campo inmobiliario hacen que no haya margen de error al afirmarlos propietarios de la empresa de turismo religioso -Peregrinaciones Salta- que, evidentemente, mantiene estrechas relaciones con María Livia, Carlos Obeid y sus dos fundaciones. La vigente guía telefónica de la Capital Federal indica que la empresa de bienes raíces “E&V Argentina de Campos SRL” tiene el mismo domicilio y número telefónico que Peregrinaciones Salta, Malibia 2.363 (se lo puede constatar en los registros online).

La compañía E&V Argentina de Campos se asentó oficialmente el 27 de junio de 2006 y quedó bajo el mando administrativo y gerencial de Francisco Mathó, cuñado de María Marta Garat, consorte de su hermana Silvia Elena Garat. Para reafirmar la pertenencia de los Garat, los Lacroze y los Mathó a las elites decimonónicas, hay que decir que una de las hijas de Francisco y Silvia, Silvana, se casó con Maximiliano Williams Nazar Anchorena.

En un extenso testimonio de María Marta Garat publicado en el blog moralyluces.wordpress.com, la empresaria cuenta el acercamiento suyo y de sus parientes a “María Livia y Pupa (Obeid)”. El texto publicado y disponible en esa página web se titula “Testimonio de una familia” y está fechado en julio de 2010, a una década de la primera donación-inversión de 32 hectáreas que hiciera la firma Tres Cerritos, de los Garat, a la salteña amiga personal de la virgen y a su esposo.

María Marta rememora que Francisco Mathó también fue un convertido de la familia: “En Octubre del 2002, estando en Salta, subimos un día de semana al cerro con Silvia, Willy, Alejo, Francisco Mathó Garat, Mercedes Schindler y yo a rezar el Santo Rosario delante de la Cruz que se encuentra cerca de la ermita de la Virgen. Cuando terminamos, Alejo entra a la ermita, al rato sale diciendo que Nuestra Inmaculada Madre estaba llorando. Fran se levantó rápido y entró para ver, salió diciendo: es verdad, llora. Entramos todos a la ermita y efectivamente se le veían lágrimas en su hermosísimo rostro, nos quedamos todos duros. Mercedes pregunta: ¿Por qué llora? Yo le dije de alegría porque estamos aquí. No sé si era de alegría, pero dentro mío sentía eso. Entre todo esto se seguían haciendo los trámites para poder donar el cerro” (Sic).

La escéptica

La mujer también hace especial mención a su hija Florencia Lacroze, con quien hoy en día maneja Peregrinaciones Salta. La describe como la “más escéptica de mis hijos”. Relata un hecho ocurrido en 2001: “Mis hijos que habían llegado tarde la noche anterior, cuando les avisé empezaron a protestar, todavía la Madre no les había abrazado su corazón. Yo les dije, son libres, cada uno haga lo que quiera. Vinieron todos gracias a Dios. En casa de María Livia, todos preguntábamos sobre las apariciones y pedidos de la Santísima Virgen, Florencia, mi hija, no podía creer como no cuestionábamos nada, cómo aceptábamos todo sin chistar. Nosotros no teníamos esa necesidad, pues confiábamos”.

María Marta tiene la reminiscencia precisa de cuándo se inició el negocio con su hija, la escéptica. Su manera de relatar lo sucedido con el emprendimiento familiar en torno al paseo de turismo religioso, recuerda los aires de intercesora que se arroga María Livia. “En el mes de junio de 2002, estando un sábado en el cerro de la Virgen, siento dentro mío que Florencia tenía que venir a este Santo lugar”, apunta Garat y luego completa la cronología tras la conversión de su hija: “En octubre del 2002, Florencia organiza la primera peregrinación desde Bs. As. al Santuario de Nuestra Inmaculada Madre en Salta, en ómnibus. (…) Este fue el primer ómnibus de todos los demás que seguirían viniendo, si Dios Quiere, pues lo que nos pide Nuestra Inmaculada Madre es que le traigamos almas a su cerro para poderlas convertir al Amor de su Divino Hijo”. El negocio fue tan providencial que, para visitar la meca saltaña, a las almas ya no solamente se les ofrece solamente viajar en ómnibus, también se les brinda la opción más refinada de hacer el circuito por aire.