Marcelo López Arias, ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos fue parte del directorio de Cardero Argentina S.A. cuando ocurrió la muerte de Lucas Salaberría, estudiante de geología de la UNSa. Otro director fue imputado por la Fiscalía pero, hasta el momento, nada se dispuso al respecto del funcionario. 

La causa por la muerte del estudiante de Geología de la UNSa, Lucas Salaberría, ocurrida el 13 de noviembre de 2016, le pega en el pecho al Gabinete del gobernador Juan Manuel Urtubey.

El joven falleció tras días de agonía en una expedición minera al Nevado de Cachi en la que hubo serias irregularidades de contratación, sin ART, sin los equipos necesarios, sin revisiones médicas ni permisos de la Dirección de Minería y sin avisar a las autoridades ni mucho menos haber solicitado consenso de las comunidades originarias del lugar.

Lucas tenía sólo 27 años y sus padres son los que están luchando en la Justicia para definir las responsabilidades de la muerte de su hijo. “A nosotros nadie nos escucha porque el poder de Salta oculta a los verdaderos responsables. Uno de los dueños de la empresa que contrató a mi hijo para llevarlo a su muerte es el ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia de Salta, Marcelo López Arias. Yo quiero que me responda y me diga cómo fue que armó toda esa expedición sin nada legal”, dijo Norma Lidia Sona, la mamá de Lucas.

Y mostró el Boletín Oficial de Salta Nº 20184, publicado el día 16 de enero de 2018, donde dice textual sobre la firma Cardero Argentina S.A.: “Directores Titulares: Dr. Mario Luis Castelli Temer, D.N.I. Nº 17.131.844 y Dr. Marcelo Eduardo López Arias, D.N.I. Nº 8.177.207”.

“Yo no quiero más Lucas Salaberría en Salta. Yo no quiero que sigan muriendo jóvenes por contratos basura. Si hay minería en la provincia que se haga con todas las de la ley. Por eso necesitamos respuesta del gobernador Urtubey, que nos diga qué hace su ministro de Gobierno contratando y armando expediciones ocultas a los cerros de Salta. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, advirtió la mamá.

La causa

Si bien Lucas murió por el mal de altura, los padres accionaron en la Justicia mecanismos para ver las responsabilidades por una serie de irregularidades que hubo durante la expedición.

El fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Pablo Paz, se puso al frente de la investigación y el 8 de noviembre de 2017 oficializó la primera imputación, por la muerte de Salaberría, al acusar formalmente al ingeniero geólogo peruano, Jhon Huaman Canchaguía, quien coordinaba la visita. La Fiscalía le imputó el delito de homicidio culposo al guía de la expedición.

En febrero de este año se avanzó en la causa y se amplió la imputación a la empresa que contrató al guía. Se trata de Cardero Argentina S.A., subsidiaria de una compañía canadiense. El nombre del presidente de la firma, Mario Luis Castelli, apareció en los diarios mientras que el de López Arias se mantuvo oculto.

Según consta en la investigación del fiscal Paz, Castelli le encomendó a Canchaguía que “se contactara con algunos estudiantes de Geología, proponiéndoles participar en la expedición. Posteriormente, celebró un contrato con aquellos, sin que surja, ni de las tratativas previas ni del contrato, el estado de salud de los estudiantes”.

“Tampoco se previó en dicho instrumento, ni consta de las declaraciones de los testigos entrevistados, que la empresa haya provisto elementos de seguridad o instrucciones de este tipo, en orden a garantizar la preservación de  la salud y la vida de quienes fueron por él convocados para emprender la actividad”, agregó Paz.

Cuando llegaron a Cachi, el peruano no informó al destacamento policial del lugar, tampoco al hospital, ni tramitó el permiso para trabajar dentro del territorio diaguita. Realizaron una expedición para ir a tomar muestras mineras a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar y no avisaron a nadie. El fantasma del uranio vuelve a rondar las comunidades originarias que son atacadas sistemáticamente por la prensa a favor de la explotación mega-minera. Nada es casualidad.

Lucas murió el domingo 13 de Noviembre de 2016 en el paraje “El Quemao”, en la zona de Palermo, Cachi. Ocurrió durante una expedición de exploración encomendada por Cardero Argentina SA a Canchaguía, quien a su vez contrató a Salaberría, quien falleció tras varios días de malestar.

Según surge de la investigación del fiscal Paz, Salaberría murió como consecuencia de un paro cardiorespiratorio por falla cardíaca. Varios testigos, principalmente integrantes de la expedición, fueron coincidentes en sostener que Salaberría, días previos a su deceso, manifestó ciertos malestares físicos, síntomas que se intensificaron sin que recibiera auxilios médicos oportunos.

“Sólo le dieron un Tafirol”, dijo Norma y agregó: “No tenían equipo, no hubo control de salud, se peritó luego de un año el celular de Lucas para ver las fotos que fueron borradas, faltan las llamadas del teléfono satelital de Canchanguía, no se hizo autopsia, no hay coincidencias en la hora de muerte que dieron los que estuvieron con mi hijo. Todo está mal en esta causa y quizás sea porque está involucrado el más alto funcionario del Gobierno luego de Urtubey”, presumió Norma.