El jurado estuvo conformado por Alicia Giménez Bartlett, Care Santos, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello y Emili Rosales.

El escritor y matemático argentino Guillermo Martínez ganó este domingo el Premio Nadal de Novela 2019 con “Los crímenes de Alicia”, obra que presentó al reconocido certamen con el seudónimo de G y el título transitorio “Los papeles de Guildford”.

“Los Crímenes de Alicia”, narra lo que ocurre en Oxford, en 1994, cuando la Hermandad Lewis Carroll decide publicar los diarios privados del autor de “Alicia en el País de las Maravillas”.

Kristen Hill, una joven becaria, viaja para reunir los cuadernos originales y descubre la clave de una página que fue misteriosamente arrancada, pero no logra llegar con su descubrimiento a la reunión de la Hermandad, una serie de crímenes se desencadena con el propósito aparente de impedir que el secreto de esa página salga a la luz.

El veredicto de la 75° edición del Nadal se dio a conocer durante la tradicional velada literaria del hotel Palace de Barcelona, España, informaron voceros del grupo Planeta en Argentina, sello responsable de la edición de varios títulos de Martínez en el país .

Martínez explicó en conferencia de prensa que su novela está ambientada en Oxford en 1994 y ha reconocido que tiene muchas cosas en común con Los crímenes de Oxford: “no sólo tienen la misma ambientación, sino que también repiten los dos protagonistas principales, el profesor Arthur Sheldom y el joven estudiante de Matemáticas Guillermo”, sin embargo, ha aclarado, son “historias independientes”.

Si en la primera, el eje narrativo eran las secuencias matemáticas, en esta ocasión el motor son los símbolos y el universo del clásico de Lewis Carroll Alicia en el país de las maravillas.

Inspirada en la hermandad Lewis Carroll

Esta novela policíaca de misterio, que responde, según Martínez, a los cánones clásicos de “búsqueda del asesino”, se desarrolla en el marco de una hermandad Lewis Carroll, a la que pertenece Sheldom, que decide publicar los diarios privados de Carroll.

“Esta decisión y una página arrancada de los diarios desencadenarán una serie de crímenes”.

La pareja protagonista, formada por un profesor de lógica y un joven discípulo argentino, “discuten a lo largo de la novela de lógica, de filosofía y de las muchas facetas de la vida de Carroll”, en una estrategia que podría recordar, según el propio autor, al Borges de La muerte y la brújula o al Umberto Eco de El nombre de la rosa.

Martínez ha dicho que hay dos razones por las que le interesa la novela policial de enigma: “Primero, por el pacto que se establece entre el lector y el autor, que es el pacto más exigente, porque el lector sabe que el escritor tratará de engañarle, y el lector debe desconfiar de todos los personajes, ver los dobleces en la vida de las personas”.

En segundo lugar, ha agregado, “en la novela policial hay conjeturas, hay discusión entre lo verdadero y lo ficticio, y además lleva a terrenos filosóficos o casi filosóficos”.

La idea inicial de la novela, según Martínez, tuvo que ver con “un hecho real que descubrí escribiendo un artículo biográfico de Lewis Carroll: el descubrimiento de unas páginas arrancadas de sus diarios y el hallazgo del contenido de una de esas páginas”.