Clarín se hizo eco del caso de Nicol, la adolescente de Pichanal  que es buscada hace dos meses y sospechan que la tiene un hombre de 34 años que está imputado por abuso sexual y se encuentra prófugo.

Hace casi dos meses que Nicol, una adolescente de 14 años de Salta, no aparece. José Alfredo Ortiz (34), a quien apuntan por habérsela llevado, está prófugo. Lo buscan Interpol y todas las fuerzas nacionales.

Compartimos íntegramente la nota publicado por diario Clarín:

La historia comienza en diciembre del año pasado, cuando Ortiz se llevó a Nicol por primera vez, según demostró la Justicia.

La chica vive con su mamá, María Choque, y tres hermanos en el asentamiento Francini, de Pichanal, una ciudad de 30.000 habitantes ubicada a 247 kilómetros de la capital provincial. Un día fue a visitar a su abuela a Las Varas, una localidad vecina, y lo conoció a Ortiz.

Hace casi dos meses que Nicol, una adolescente de 14 años de Salta, no aparece. José Alfredo Ortiz (34), a quien apuntan por habérsela llevado, está prófugo. Lo buscan Interpol y todas las fuerzas nacionales.

La historia comienza en diciembre del año pasado, cuando Ortiz se llevó a Nicol por primera vez, según demostró la Justicia.

La chica vive con su mamá, María Choque, y tres hermanos en el asentamiento Francini, de Pichanal, una ciudad de 30.000 habitantes ubicada a 247 kilómetros de la capital provincial. Un día fue a visitar a su abuela a Las Varas, una localidad vecina, y lo conoció a Ortiz.

 El hombre la sedujo. Empezó a mandarle mensajes de texto y el domingo 4 de diciembre de 2016 a la noche, según declaró su mamá, la pasó a buscar por su casa en moto. La Brigada de Investigaciones de Tartagal la encontró 2 semanas después a más de 100 kilómetros, en Palma Sola, Jujuy. Pasó esos días con Ortiz en una casa donde también había una pareja y una mujer.

La encontraron porque Ortiz confesó cuando lo detuvieron en el departamento de Orán, donde está Pichanal. Lo imputaron por abuso sexual con acceso carnal, agravado por la edad de la víctima. La fiscal Mónica Araceli Viazzi lo indagó pero quedó libre. La causa tramita en el juzgado de garantías del Claudio Parisi. Clarín se comunicó con la oficina, pero no obtuvo respuesta.

De vuelta en casa, Nicol le dijo a su mamá que mientras estuvo en Palma Sola “esa gente” la observaba todo el tiempo, “como cuidándola”, mientras Ortiz se iba y volvía. También le contó que no tenía permiso para abandonar la vivienda y que había un plan de “irse todo el grupo”.

El 19 de diciembre pasado, la mamá llamó a la línea 145 para hacer una denuncia por trata de personas (engaño, reclutamiento, transporte y explotación de alguien con fines sexuales, trabajo forzoso o alguna práctica similar a la esclavitud).

 

Tomaron el caso la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) y la Justicia Federal. El fiscal federal de Orán, José Luis Bruno, solicitó la detención de Ortiz el 18 de enero. Todavía no lo encontraron.

La mamá de Nicol le dijo al fiscal que la nena tenía miedo y que una noche cuando se cortó la luz le pidió que la abrazara. Entonces le confesó que temía que Ortiz la fuera buscar y le hiciera “algo”. También dijo que no quería volver con él.

Nicol volvió a desaparecer el 22 de marzo. Salió a la tarde de la escuela Fray Mamerto Esquiú, en Pichanal, caminó unas cuadras con una amiga y después se fue sola. Su mamá cree que se la llevó Ortiz. Otra vez.

Desde la Fundación Volviendo a Casa, que acompaña a la familia y se puso la búsqueda al hombro, apuntan contra la fiscal Viazzi. “Al tipo que secuestró y abusó de Nicol lo dejaron libre”, sostiene Isabel Soria, que está al frente de la ONG.