Matías Graña partió a Estados Unidos en el 2016, luego de estudiar teatro en Córdoba y actuar en salas de todo el país. El salteño que brilla en el centro de la industria cinematográfica. 

Hollywood es el lugar soñado de muchos artistas. Y no es para menos: todos los tanques de la industria cinematográfica se encuentran emplazados ahí. Pocos son los argentinos que logran llegar y es raro que un salteño pueda trabajar en la preciada escena norteamericana, con una de las contadas oportunidades de Cástulo Guerra, quien actuó en la secuela de Terminator, dirigida por James Cameron.
Matías Graña es otra grata excepción a la regla. Se trata de un joven actor nacido en tierras salteñas allá por el año 93, que al terminar el secundario se fue a estudiar teatro a la Universidad Nacional de Córdoba. Allí formó parte del grupo actoral “Bizarren Teatren” en el cual, junto con sus compañeros, dirigió y actuó en sus propios shows y piezas teatrales para competiciones y maratones de teatro de renombre nacional.
Luego de años en las tablas argentinas, Matías, se animó a probar suerte en EE.UU. Una decisión para nada fácil pero que empujada por sus ansias de triunfar, envalentonaron, sus pasos hasta definitivamente llegar al mundo actoral de Los Ángeles.
Al principio cuenta que le costó adaptarse pero con la fuerza de la constancia, y tras dos años viviendo en Hollywood, logró graduarse en la academia actoral Stella Adler Academy of Acting & Theatre, una de las escuelas más prestigiosas del país norteamericano, de donde por ejemplo han salido actores de la talla de Benicio del Toro, Mark Ruffalo, Antonio Banderas, Salma Hayek, Robert de Niro, por mencionar algunos.
Matías, durante su carrera corta pero intensa, tuvo oportunidad de protagonizar diferentes piezas teatrales y obras completas entre las cuales se destacan: “The last Days of Judas Iscariot”. Su última gran performance fue interpretando tres personajes distintos en la misma obra: “Hamlet”, dirigida por el reconocido actor y escritor Tim McNeil.
En diálogo con Cuarto Poder, Graña, nos comentó: “Siempre he disfrutado cada oportunidad que se me presenta de crear o recrear un personaje, no importa que tan lejos. No me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé porque estoy persiguiendo mi sueño más grande”.
Con su talento, preparación y oficio, este actor salteño logró cumplir su sueño de llegar a Hollywood dejando una marca para los artistas locales que buscan destacarse a nivel mundial. “Estoy buscando aprender de y con otros que comparten la misma pasión que yo y son de lugares tan distintos; se trata de una experiencia enriquecedora que me da la motivación suficiente para seguir trabajando fuertemente en la actuación”, dijo a nuestro semanario.

Por M.A.