La plaga amarilla

La plaga conocida como Pasto Cubano, que hace una década ya se sabía que causaría estragos en el NOA, recién ahora es analizada por una mesa regional de funcionarios salteños, tucumanos y jujeños.

La “noticia” que difunde la prensa del gobierno de la Provincia, a través del Ministerio de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable, indica que tras “analizar la situación” de la maleza originaria de Centroamérica y denominada científicamente Tithonia tubaeformis, acordaron “elaborar un plan de manejo”. Para ello llamaron a una segunda reunión en la que contarán con la presencia de representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Dirección de Vialidad Nacional y Provincial, Defensa Civil, municipios, Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Salta y consorcios de riego, entre otras.

La reunión salto-tucu-jujeña

Anunciaron además que se realizará un monitoreo previo para determinar el rango de expansión que tiene esta plaga, casualmente alertada al menos hace una década, si es que se hace un pequeño retroceso en las notas publicadas por diferentes medios de las tres provincias del NOA que ahora se muestran preocupadas por la plaga del Pasto Cubano.

De larga data

El diario tucumano La Gaceta publicaba, en el año 2010, un breve informe titulado El “Pasto Cubano” amenaza con invadir los campos de las provincias del NOA. Este nombre explicita ya lo que el contenido de la nota desarrollaría: la voz de un experto —Jorge Palacios, exprofesor de Fruticultura de la Facultad de Agronomía de la UNT— que aseguraba que la plaga ya estaba asentada en banquinas de rutas nacionales, provinciales, de caminos internos y en tierras abandonadas.

“La planta ya está en Salta, en Jujuy, en Tucumán, en Santiago del Estero y en Catamarca. Forma rodales muy densos, sin dejar lugar a otras especies, que se ahogan por falta de luz, de agua y de nutrientes”, indicaba el medio tucumano hace unos ocho años. Además brindaba el siguiente pronóstico poco alentador: “La plaga ya está ingresando a varios campos que, si no se toma medidas, serán colonizados en dos o tres años, como ocurrió en Cuba, donde miles de hectáreas de caña de azúcar debieron abandonarse”.

El Tribuno, al año siguiente, publicaba también una nota en la que se daba cuenta del avance de esta plaga que “llega en pocos meses a ocupar terrenos impensados, devorando especies autóctonas hasta inutilizar la tierra”.

“En Carabajal no se puede cultivar tabaco. Esa planta ocupó las fincas rápidamente, trae muchos insectos y sus ramificaciones son difíciles de sacar cuando echan raíces”, explicaba en 2011 un pequeño productor de Finca Cámara, a unos 10 kilómetros al oeste de esa ciudad.

En 2014 el medio jujeño Tres Líneas publicaba “Plaga de la agricultura: instan a controlar el pasto cubano” en referencia a que desde la Dirección de Desarrollo Agrícola y Forestal del Ministerio de Producción de Jujuy recalcaba “la necesidad de pulverizar con herbicidas en lotes afectados y ampliar las pulverizaciones en todo el perímetro de dichos predios, incluyendo tanto alambrados internos como aquellos que colindan con rutas nacionales, provinciales y caminos vecinales”.

Qué dice la ley

Actualmente, en Salta, por disposición del Decreto Ley 6704/63, los propietarios, arrendatarios y ocupantes de un terreno, están obligados a efectuar por su cuenta el manejo de la maleza. En tierras fiscales, nacionales, provinciales o municipales, establecimientos públicos, caminos, vías férreas y vías públicas, corresponde efectuar el manejo a las autoridades de que dependan.

Por otra parte a través de la Disposición Nacional Nº 283/83, Tithonia tubaeformis, fue declarada plaga de la agricultura.