Mauricio Macri participa del cierre de la Cumbre del Mercosur, en Mendoza. Hoy a primera hora se reunirá con su par de Uruguay, Tabaré Vázquez, y de Bolivia, Evo Morales. A las 13.45 será el almuerzo de los presidentes.

La cumbre del Mercosur llega a su fin y el presidente Mauricio Macri arribó anoche a Mendoza, acompañado por la Primera Dama Juliana Awada, para encabezar hoy el cierre del encuentro de líderes de la región, al tiempo que transferirá la presidencia pro tempore del bloque a Brasil.

El jefe de Estado pisó suelo mendocino a las 22.20, tras arribar a bordo del Tango 10, un Learjet 60 de 1995, la única nave oficial de la Fuerza Aérea Argentina destinada a los traslados presidenciales que quedó operativa luego de que el Gobierno decidiera el año pasado dejar de utilizar el Tango 01 y 02.

La agenda de Macri comienza temprano. El jefe de Estado mantendrá reuniones con los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez, y de Bolivia, Evo Morales. Según voceros oficiales, el presidente se reunirá a las 9 con su par uruguayo y a las 9.20, hará lo propio con su colega boliviano. Ambos encuentros tendrán lugar en el Hotel Intercontinental de Mendoza, sede del evento. Y a las 13.45, Macri participará del almuerzo que se realizará en honor a los presidentes de la región.

Si bien el encuentro fue escenario de múltiples discusiones que hacen a los intereses de los países de la región, el foco está puesto en la situación de Venezuela. Por este motivo, los jefes de estado que participan de la cumbre harán mañana un llamado al gobierno de Venezuela para que desista de la Asamblea Constituyente, en una declaración que los cancilleres buscaban consensuar esta noche.

La crisis venezolana fue el tema central de hoy en la sesión del Consejo del Mercado Común, máximo órgano del bloque, que reúne a los ministros de Exteriores de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

El Mercosur considera importante emitir un pronunciamiento “condenando los hechos de violencia, bregando por el restablecimiento de las instituciones democráticas, el respeto de las libertades civiles y políticas y de los derechos humanos e instando a que las autoridades desistan de realizar la elección”, dijo el vicecanciller argentino, Guillermo Raimondi.

Esa elección, que la oposición venezolana rechaza por considerar que se realizará de manera fraudulenta, está prevista para el 30 de julio.

Venezuela está suspendida del Mercosur desde diciembre por el incumplimiento de las obligaciones comerciales a las que se comprometió cuando se incorporó en 2012.

Los cancilleres debaten ahora aplicarle “una suspensión política” basada en la cláusula democrática del Protocolo de Ushuaia, que le excluiría de todos los órganos del bloque, en los que actualmente tiene voz aunque no voto.

En el orden económico, la cumbre de Mendoza se propone hacer énfasis en multiplicar las asociaciones con otros bloques impulsadas por Brasil y Argentina.

“Estamos logrando reinsertar al Mercosur en el escenario internacional, luego de años de magros resultados en materia de negociaciones externas”, declaró este jueves el secretario de Relaciones Económicas Internacionales del grupo, el argentino Horacio Reyser, al presentar un informe de la gestión de la presidencia argentina del bloque, que pasa el viernes a manos de Brasil.

El acuerdo de libre comercio Mercosur-Unión Europea también se abordó en la cita de cancilleres. El ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, que participó de la reunión con algunos de sus pares del Mercosur, saludó los avances del último semestre y dijo que “hay grandes chances” de lograrlo en diciembre.

Tanto los suramericanos como los europeos tratan de aprovechar el repliegue proteccionista de países clave, en particular Estados Unidos, para sellar el compromiso de crear este espacio de libre comercio de 760 millones de personas, que ha tenido grandes obstáculos en 17 años de negociaciones.

Para ello ha sido determinante la coincidencia de Macri y Temer, dos mandatarios abiertos al libre comercio.

Una fuente de la Unión Europea subrayó esta semana que, en los últimos años, “se ha producido un cambio importante en los países del Mercosur tanto en el establishment político como en la comunidad empresarial, que ahora se muestra muy favorable a la conclusión de un acuerdo”.

El objetivo del Mercosur y de la UE es alcanzar antes de fin de año un “acuerdo político”, con los temas más conflictivos acordados, si bien todavía no se ha llevado a cabo el más espinoso: la oferta europea para las exportaciones sudamericanas de carne bovina y etanol, que podría llegar en octubre.

Fuente: Clarín