Salta, martes 15 de enero de 2019
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Se construyeron sólo tres ejemplares de la Limousine Belvalette, modelo 1911. Una perteneció al presidente de Bolivia, Bautista Saavedra, y se habría perdido en el país vecino. Otra se encuentra en manos de un coleccionista estadounidense y cuenta la historia que fue utilizada en la Primera Guerra Mundial por el militar francés Joseph Joffre, quien contrató al piloto George Boillot para llevar la correspondencia por los campos de batalla, ya que consideraba que los teléfonos eran vulnerables al espionaje enemigo. Y la tercera se encuentra en la ciudad de Salta, conservada por el Museo Histórico del Norte. En 1912, llegó desde París la Limousine a manos de los Paz Posse, una de las familias más acaudaladas del norte argentino, dedicadas principalmente a la agroindustria azucarera y la vida política tucumana. Sólo personas con un importante poder adquisitivo podía encargar autos a medida. “La casa matriz de Renault en Boulogne Sur-Mer contaba con Jaques Belvalette, el carrocero más exclusivo de su tiempo. Él diseñaba a pedido piezas exclusivas de la carrocería. Este modelo tienen la característica única de tener una trompa aerodinámica, con el radiador adelante, al revés de lo que se estilaba en la época; dentro tienen asientos del estilo sillones venecianos para siete personas y un compartimiento especial para niños”, señalan desde el Club de Autos Clásicos de Corrientes, quienes investigaron el paso a paso del ejemplar argentino. De seis metros de longitud, fue el modelo de la marca más largo que la Renault haya construido. Llantas de madera rodado 20, faros de bronce, volante a la derecha y un motor de cuatro cilindros y cuarenta y cinco caballos de fuerza que tuvo la potencia para transitar los 220 kilómetros que separan a San Miguel de Tucumán de Cafayate, hoy circuito turístico por excelencia en la zona. Con caminos de cornisa, pendientes pronunciadas, senderos pedregosos donde sólo transitaban mulas y carros desafiaban los Valles Calchaquíes, la travesía, que hoy a velocidad prudente podría hacerse en tres horas, duraba tres días. Con el paso del tiempo, la Limousine fue quedando en desuso. Sin embargo, los herederos de Ramón Paz Posse la cuidaron y en marcha la entregaron al Museo Histórico del Norte hace más de 45 años. María Ester Ríos, anterior directora del Museo, cuenta que decidieron donarla como reconocimiento y gratitud a la provincia, por haber vivido tantos momentos felices en la ciudad de Cafayate, donde la familia tenía su estancia. “Por los materiales nobles con los que se construyó, la Limousine se podría reparar y poner en marcha. Sería hermoso ver a la historia viva andado por la ciudad, conociendo la historia del auto podés aprender más de historia, de economía que en cualquier otro libro”, afirman los miembros del Club de Autos Antiguos. El Museo Histórico del Norte anhela restaurar el automóvil, incluso se han comunicado con Renault Francia en busca de los tapizados y repuestos con la esperanza de que la Limousine luzca en algún momento, como en sus años de oro.
El artista conceptual y sociólogo argentino fue uno de los 8 distinguidos con el Premio a la Trayectoria 2018; en una entrevista en profundidad, el pintor habla de arte y la labor de los artistas en este mundo.
Es multifacético. En cada unas de las cosas que emprendió dejó su impronta. En 1966, junto a Eduardo Costa y Raúl Escari promovió el arte a través del “Primer Manifiesto del Arte y Los Medios”. Fue miembro de la “Generación del Di Tella” (por el Instituto Di Tella); participó de “Experiencias del 68”, una muestra colectiva en el Instituo Di Tella, y de “Tucumán arde”, una acción política comunicacional e investigativa. Diseñó e impulsó tempranos experimentos de redes, como “Proyecto Venus” y “Bola de nieve”. Ganador de la Beca Guggenheim 2002, e impulsor de la revista Ramona (2000-2010), Jacoby compuso cerca de 40 letras para Federico Moura, cantante de Virus, y publicó ocho plaquettes o libros de poesía, cinco de ellos en 2018. (Entrega del diploma Premio a la Trayectoria 2018, en el Bellas Artes).

-¿Cómo comenzó en el mundo del arte? ¿Cómo supo que quería dedicar su vida al arte?

-Empecé muy temprano a dibujar y pintar. De chico. No es que tuviera una vocación definida. Eso llegó mucho más tarde, luego de ver una muestra de Pablo Suárez, en el '64. Fue ahí que me dije: “esto es lo que quiero hacer”. Esa fiebre me duró unos años. Dejé en el '68, '69, y me puse a hacer investigación social. Es decir, fui investigador social antes de ser sociólogo.

-Dado lo multifacético de su persona, ¿con cuál de todos los Jacoby se siente mejor?

-Como poeta. La poesía es algo muy único, lo más propio, el lenguaje, lo que nos hace humanos. Y está al alcance de cualquiera. Todo el mundo maneja la lengua, aunque no haya estudiado o no se formado en nada, todos hablamos. Una de las primeras artes en la formación de la humanidad es el canto, la poesía, la transmisión oral de la poesía a través del canto.

-¿Qué es lo mejor que puede pasarle a una obra de arte?

-Lo mejor que le puede pasar es producir otra obra de arte. Es decir, en el autor o la persona que ejecuta no es más que hacer una cosa después de la otra. Me refiero a que el mejor destino que puede tener una obra de arte es embarazar a quien la percibe, contempla, o disfruta, de manera que también quiera o pueda hacer otra cosa.

-¿Cuál es el motor que impulsa a un artista a crear?

-¿El motor para hacer algo? Son varios... A veces la vergüenza, otras veces, el hastío, ese estado de nada que necesita ser llenado.

-¿Es posible conocer al artista a través de su obra?

-Es una pregunta que no me gusta. Me parece pregunta psicoanalítica... No sé qué es conocer a una persona; nunca se conoce a una persona. Son mitos. La gente construye mitos alrededor del artista y los periodistas se ahorran el trabajo de pensar contando anécdotas de los mitos de los artistas.

-Fue miembro de la “generación del Di Tella”. ¿Qué recuerda de aquellos años?

-Primero, que la “generación del Di Tella” no existió nunca, también es un invento posterior. No había tal cosa. El Di Tella era una sala de exposiciones; los artistas que podían llegar a hacer algo con eso estaban en cualquier parte. Florida 936; un edificio. ¿Cuántas exposiciones se hicieron en el Di Tella? No muchas. Por eso...

-¿Extraña algo de aquella época?

-No, no extraño nada de nada. No soy nostálgico.

-Aunque para usted se trate de un invento, existe una idea muy presente y generalizada acerca de lo disruptivo de toda una generación de artistas relacionados con el Di Tella.

-Creo que alrededor del '64 hubo una serie de cambios importantes en el arte argentino y en el arte mundial. Para ser muy genéricos diría que era el salir de la pintura, el salir del cuadro; lo que en aquel momento se llamó “la muerte de la pintura”. Aparecieron en lugar de eso distintos tipos de experiencias en las que el pincel no era lo más importante.

-Este concepto de salir del cuadro remite a cierta idea de libertad. ¿Qué piensa a este respecto?

-Sí, es cierto, aunque siempre un marco tiene que haber, porque sin marco no puede haber observación. Toda mirada está enmarcada. El marco es necesario para poder percibir. Pero está bien decir que era romper el marco y entrar a otro marco. Era ampliarse a cualquier materia que pudiera existir. Es decir, el soporte pasó a ser todo: podía ser un instante de dos personas o de cien, algo que pudiera tener que ver con el movimiento, con la luz, con el pensamiento, con muchas cosas que no eran estrictamente lo que antes se llamaba pintura o escultura.

-¿Qué lo llevó a hacer Diarios del odio?

-Surgió por la vergüenza, decía antes. Mirar los foros de los principales diarios producía una sensación de desesperación y vergüenza humana. Esta sensación se fue volviendo una obsesión, que compartía con Syd Krochmalny, un colaborador de mucho tiempo. A veces nos quedábamos hasta las 3 o 4 de la mañana leyendo esa catarara de defecales. Por una cuestión de salud mental decidimos hacer algo con eso. Entonces vimos que lo mejor que podíamos hacer era enmarcarlo, justamente, porque estaba todo dicho ahí. No admitía una crítica, porque la crítica era obvia. “No, mirá, está muy mal que digas que vas a quemar una villa miseria e incendiar a todos los negros desde chiquitos”. ¿Qué podés agregar a eso? Simplemente, era más interesante mostrarlo. Eso no lo inventamos nosotros, sino que es una de las técnicas contemporáneas más difundidas en el campo de la literatura, la poesía, y también de las artes visuales: tomar un objeto que ya existe y presentarlo. En literatura se llama “escritura no creativa”. Lo que hicimos fue juntar los textos, clasificarlos por temáticas, y elegir una serie de frases. Con eso hicimos unas instalaciones que tuvieron muchísima repercusión y que se fueron replicando. A partir de eso nos invitaron a editar un libro de poesías. Poemas de odio, una de las cosas más tremendas en el mundo contemporáneo. El odio hacia los semejantes, el odio hacia los diferentes.

-¿Cuál es la función social del arte?

-Creo que tiene una gran función social. En general se busca su función social en lo educativo, pedagógico, testimonial. Creo que el arte, si tiene algún sentido, es el hecho de que es la única actividad humana adulta que no tiene por qué explicar una finalidad o una utilidad; el arte es un juego y crea sus propias reglas. Y el juego es algo fundamental en la humanidad. Que exista el juego es una función social importantísima. Eso es lo más importante del arte. Y jugar con reglas que no existían antes. La diferencia entre los juegos de los niños y el arte es que los niños juegan con reglas que preexisten. El arte, en cambio, crea sus propias reglas. Cada artista funda su propia constitución; funda las reglas con las cuales va a jugar. Y esto es, justamente, lo que más se parece a un ejemplo de la libertad.

De payasos ni la cara

Como previa a una gran noche de hardcore, metal y fusión que se viene el sábado en MECA, conocemos un poco más de la banda Clownface además de un poco de su historia, nos adentramos en su sonido con Flor Bustamante, cronista amiga de la casa.

Pare, mire, escuche

Esta noche larga Plataforma Audiovisual, un ciclo de proyecciones en las que se podrán apreciar distintas producciones locales en diferentes lugares de la ciudad: películas, series, cortometrajes con entrada libre y gratuita. Hoy en El Teatrino a las 21:30 está La redada, película dirigida por Rolando Pardo.

Crónica de un éxito anunciado

Como un adelanto a lo que será Plataforma Audiovisual, presentamos una nota escrita por Flor Bustamante en la que nos cuenta el proyecto en el que se encuentra Juan Pablo di Bitonto, director del corto Te espero, que será proyectado, junto con otros, el próximo viernes en El Teatrito.

Aristene, no. Minga

Aquellos que alguna vez fueran generadores de los diversos talleres dictados en el galpón del Belgranos Cargas, más conocido como Aristene Papi, luego de que les cambiaran la cerradura decidieron continuar con sus actividades, pero al aire libre: nació Minga.

Pintor sin pintura

Todos los que quieran podrán participar del Primer Encuentro de Murales de la Capital que organiza la secretaría de Acción Social de la Municipalidad. Solo que los muralistas que quieran anotarse deberán contar con sus propios materiales (pinturas, pinceles, escaleras).

Ahora, Ley de Fomento a las Revistas Culturales

El fallo de la Corte Suprema de Justicia que declara la constitucionalidad de la Ley de Servicios Audiovisuales abre una nueva etapa marcada por la urgencia de democratizar la comunicación, tras 30 años de desigualdades. La Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina reclama la sanción de la Ley de Fomento a las Revistas Culturales Independientes y Autogestionadas.

Teatro: IN CON CIENCIA

Se vuelve a montar la obra “IN CON CIENCIA”, de Gabriela Vázquez. Los días 1 y 2 de Noviembre en el Salon Auditorium –Belgrano 1349 – a horas 22. “Quien dice que solo se puede amar de una manera”.

Para respirar de las elecciones

Como buscando oxigenar una jornada que estará abocada a una nueva elección, Cultura Artenativa organizo para el próximo domingo una jornada que incluirá más de diez bandas, dj´s, comida vegetariana y de la otra, parrilas, juegos y un cierre a cargo de la mejor banda de reggae en español: Cultura Profética.

Fabrico Cuero

Dentro del ciclo “Palabras de fondo” se viene esta noche la presentación del libro “Cuero”, poemario de Mariano Pereyra en el Museo de Arte Contemporáneo a las 21 horas.

Jorge Dorio en Salta

Otra de las charlas gratuitas del programa nacional Café Cultura llega a nuestra ciudad junto al periodista de radio, diario y televisión de Buenos Aires, Jorge Dorio. La invitación es para hoy a las 19, en el Sindicato de Viajeros (Córdoba 148), organizado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, a través de la Subsecretaría de Políticas Socioculturales.

Jazz para todos

Cuarto Poder ofrece a continuación la programación completa del “Festival Salta Jazz 2013”, que se desarrollará del viernes 1 al domingo 3 de noviembre. Javier Malosetti es una de las presencias más destacadas.

Antojología

Escritores y poetas agrupados en torno a la Revista Sonámbula presentarán un libro en el que se reúnen los mejores textos publicados en todos estos años.