El diputado nacional por el macrismo salteño, Martín Grande, aceptó el beneficio por el cual el Gobierno salteño le otorgó $500.000 y exenciones impositivas para un emprendimiento personal. Tras el escándalo que generó renunció al privilegio.

Ayer se conoció que el diputado nacional electo Martín Grande había sido beneficiado por el gobierno de la provincia con 500 mil pesos y una exención impositiva del 100 por ciento durante ocho años para llevar adelante una fábrica de quesos en La Caldera. Grande ya había dado señales de estar en buenos términos con el gobierno de la provincia a pesar de ser oposición. Tras ganar su banca en el Congreso de la Nación, el empresario mediático había tendido una mano hacia el Ejecutivo provincial y se puso “a disposición” de Urtubey y veía con buenos ojos la incorporación de un miembro de Cambiemos en el gabinete.

De allí que el beneficio a su persona que se publicó ayer en el Boletín Oficial aparecía como un elemento menos elegante que las palabras: dinero público. Se trataba del decreto 1.575, del 17 de noviembre de 2017. Allí se confirmaba el Contrato de Promoción Industrial celebrado el día 15 de noviembre de 2017 entre el Gobierno de Salta y el flamante diputado que instalaría una planta de elaboración de quesos de leche de oveja en la finca Cañada Ancha, de 58 hectáreas, 8.606 metros cuadrados, ubicada en el kilómetro 1.633 de la Ruta Nacional 9, en La Caldera. Las obras ocuparían once hectáreas, abarcarían 158,95 metros cuadrados para instalar un local destinado a la fábrica, depósitos, zonas de ordeñe, de maquinarias y de equipos para elaboración y accesorios. El plazo total de ejecución de las obras debía ser de un año a partir de la publicación del contrato con una inversión total que demandaría 2.286.458 pesos.

Tras la polémica que generó el beneficio para quien siempre critica que el Estado reparta dinero para los amigos, el hombre emitió un comunicado de prensa para explicar por qué no aceptará el beneficio otorgado. Dijo que el beneficio del que fue objeto está contemplado en las disposiciones contenidas en la Ley Nº 6.025 de Promoción de la Actividad Industrial y su modificatoria Ley Nº 7.281 y aclaró que “dicho trámite comenzó hace más de tres años con suerte incierta y sorpresivamente después de mi elección como Diputado Nacional, me llamaron a firmar el contrato correspondiente”.

Quedó claro así que el empresario y ahora diputado nacional no se negó a firmar el acuerdo al que sólo rechazó cuando el escándalo se desató en el día de ayer. Y para que no queden dudas de que sí lo firmó aclaró en su comunicado que por “ese apoyo me comprometía a crear nuevos puestos de trabajo y devolver los fondos, como lo establece el Decreto Nº 1.575 del MINISTERIO DE AMBIENTE Y PRODUCCIÓN SUSTENTABLE. Si bien considero que el pedido de apoyo para el crecimiento de una firma local, más el compromiso de devolución del beneficio, fue lícito y beneficioso para la comunidad; es un inconveniente para mi honor y buen nombre, y por ello he decidido renunciar al beneficio otorgado”, finalizó.

Para finalizar recordemos que el beneficio que el macrista sí aceptó pero luego rechazó por prurito consistía en una exención del cien por ciento de tributos provinciales a las Actividades Económicas y de Sellos, “o los que en el futuro los reemplacen, por un plazo de ocho años” y que podrá disponer de los 500 mil pesos durante el presente ejercicio fiscal 2017.

Grande se había comprometido a devolver a la Provincia “una contraprestación en dinero o en especie, por un monto equivalente a la cantidad recibida en certificados de crédito fiscal, sin aplicación de índices de actualización ni de intereses, dentro de un plazo de 10 años, con un plazo de gracia de 5 años, a partir de la puesta en marcha del emprendimiento”. Es decir que tenía tiempo de devolver hasta 2033.