El presidente Macri impulsa la reforma del sistema previsional con una sesión el próximo lunes, día en que buscara una foto con los gobernadores.

“Una foto con la mayoría de los 24 gobernadores, pero en especial con el grueso de los 19 no oficialistas, podría ser la llave para lograr este lunes la aprobación de la convulsionada reforma previsional. Al menos, es la estrategia que manejaban esta mañana en la Casa Rosada, tras la escandalosa sesión de ayer, que terminó levantada y con serios incidentes afuera y adentro del recinto”, informa el diario Clarín.

En el oficialismo insisten en que los números para dar quórum y aprobar el proyecto de la polémica están,y sólo creen que fue “el nivel de violencia” lo que frustró la sesión “. A modo de prueba matemática, en Gobierno mostraron a Clarín un papel con un punteo que tenían el día anterior a la sesión. Daba exactos 129. Ese conteo fino demuestra el apoyo acotado de los gobernadores opositores más cercanos -al menos para este proyecto-, como el cordobés Juan Schiaretti, el tucumano Juan Manzur, el santiagueño Gerardo Zamora y el misionero Hugo Passalacqua.

De todos modos, la reunión que pidió Macri para el lunes prueba su disgusto. Como anabólico para convencer a los mandatarios y, sobre todo, para remontar la imagen ante la opinión pública, el Gobierno formalizaría la compensación de la que habló anoche Elisa Carrió, para evitar que los jubilados pierdan plata de golpe con el cambio de fórmula. El mes clave es marzo: con la ecuación actual se preveía un aumento de 14%, con la nueva baja a 5,7%.

Pero mientras avanza el cálculo económico, este mismo viernes también comenzará el punteo político. Hoy pasarán por la Casa Rosada algunos gobernadores. “Hay que ver quiénes están en Buenos Aires -abren el paraguas en el oficialismo-. Puede ser (el salteño Juan Manuel) Urtubey, Schiaretti, (el chaqueño Domingo) Peppo, (el pampeano Carlos) Verna, (el neuquino Omar) Gutiérrez”, declararon a Clarín.

En paralelo, Macri mantiene la idea de sacar los cambios por DNU si la vía parlamentaria fracasa. La referencia a Carrió es sintomática: la idea del DNU se barajó ayer mismo. Es más: el decreto está firmado por todos los ministros, sólo falta la tinta con el garabato del Presidente. Pero en el jueves de furia, finalmente se optó por frenarlo, cuando la líder de la Coalición Cívica avisó que estaba en contra.