En el Día de la Memoria, hubo insultos a Macri en otro acto copado por los K

En el evento central para recordar el 42 aniversario del derrocamiento de Isabel Perón, la crispación contra Cambiemos se exacerbó con la presencia de Zannini y D’Elía, recién salidos de la cárcel

Otro acto que suma el repudio de casi todos los argentinos fue copado por el kirchnerismo para utilizarlo como cabeza de proa destinada a hacer campaña contra el gobierno de Mauricio Macri.

Así, la multitudinaria marcha del Día por la Memoria, Verdad y Justicia en conmemoración al 42° aniversario del Golpe de Estados de 1976 sumó discursos agresivos e insultantes contra el Gobierno provenientes desde el propio escenario contra Mauricio Macri, a quien tildaron de “basura” y acusaron de ser “cómplice” de la dictadura.

José Schulman, secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, insultó en forma directa al presidnete: “Macri, basura, vos sos la dictadura”, cantó desde el escenario oficial del acto, con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo de fondo.Todo fue transmitido en vivo, entre otros canales, por la propia Televisión Pública, en un programa especial conducido por Daniel López con la presencia en estudios de referentes en derechos humanos como Graciela Fernández Meijide, Norma Morandini y Leandro Despouy.

La jefa de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto -quien en ningún momento intentó frenar los insultos contra el presidente-, dijo que los organismos de Derechos Humanos le reiteran al Gobierno que no permitirán “ni un retroceso en las políticas de memoria, verdad y justicia”, al leer el documento en el acto en Plaza de Mayo.Carlotto dijo que Cambiemos es un “grupo nefasto” y se quejó de que “Macri no nos quiere”.
Dijo que su gobierno “desprecia los derechos humanos”.

Para la líder de Abuelas, la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, es “distinta a Macri, porque se mostró mas receptiva”.

Carlotto advirtió que los organismos de derechos humanos “no van a permitir la liberación de los genocidas que están condenados por delitos de lesa humanidad”. Esta declaración se produce poco después de que el represor Alfredo Astiz haya sido incluido en una lista de quienes podrían cumplir prisión domiciliaria por su condición de enfermo oncológico. Tati Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, dijo que marchaban “contra el ajuste, la represión y la impunidad por una democracia sin presos políticos como Milagro Sala”.

Carlos Zannini, liberado horas antes, fue uno de los ovacionados cuando subió al escenario y saludó a la multitud.

Columnas de La Cámpora, agrupación fundada por el diputado Máximo Kirchner, se movilizaron hasta la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) desde donde marcharon rumbo a la Casa Rosada por avenida del Libertador.

“Hoy Unidad Ciudadana marcha desde la Ex Esma a Plaza de Mayo. Por memoria, verdad y justicia. Por una Argentina sin impunidad, sin persecución y sin presos políticos”, tuiteó la ex jefa de Estado.

Al ex vicepresidente Amado Boudou, recientemente liberado de la cárcel, se lo pudo ver con la hermana de Cristina Fernández de Kirchner en la marcha. En tanto, referentes juveniles de la oposición -que no forman parte del kirchnerismo- eligieron hacer una intervención en la puerta de los Tribunales de Comodoro Py para exigir a la Justicia el cumplimiento efectivo de las condenas y la continuidad de los juicios de lesa humanidad.

“Sin Justicia no hay democracia”, fue su frase de cabecera, y denunciaron que “desde la llegada de Cambiemos un grupo de jueces y operadores judiciales está desacelerando los juicios a militares y civiles responsables de los crímenes perpetrados durante la última dictadura”, explicaron los diputados nacionales Leonardo Grosso y Lucila De Ponti, los referentes de Ahora Buenos Aires, Itai Hagman, Jonathan Thea y Victoria Freire; y la ex candidata a concejal de Lanus Ayelén Lemos.

En un documento titulado Sin Justicia no hay Democracia, dijeron que “hace algunos años la Argentina discutía y planteaba la necesidad de ir a fondo con los juicios a los represores y avanzar con el juzgamiento de los participes civiles que fueron actores fundamentales en el plan de persecución y exterminio desarrollado por las Fuerzas Armadas, hoy estamos planteando que no queden en libertad los genocidas condenados, lo cual es claramente un retroceso en materia de derechos humanos”.
Varios líderes de la CGT se movilizaron hasta Plaza de Mayo, pero sus movimientos evidenciaron la ya blanqueada ruptura que se palpita dentro de la central obrera.

Encabezados por Juan Carlos Schmid, dijeron presente Juan Pablo Brey (Secretario de Juventud CGT) y Julio Piumato (Secretario DDHH CGT) y lideraron las columnas de los sindicatos en homenaje, según explicaron, a los miles de trabajadores, estudiantes y militantes asesinados y desaparecidos.

“Hoy marchamos no solo por la memoria de compañeros caídos en aquellos años oscuros sino también contra el ajuste, la represión y la impunidad que es la manera que los gobiernos tienen para oprimir al pueblo trabajador”, dijo Schmid.
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El detalle fue que decidieron no marchar junto a los moyanistas del gremio de Camioneros. Así se encargaron de aclararlo a medida que se acercaban a Plaza de Mayo. Los seguidores de Moyano hicieron lo propio pero junto a las dos CTA y los bancarios.

A la columna sindical se sumó luego la de la Central de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), con Esteban “Gringo” Castro a la cabeza.

La izquierda contra la libertad de genocidas

Por su parte, el Partido Obrero (PO) junto con Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, se concentraron en Av. de Mayo y Salta, para desde allí movilizarse hacia la Plaza de Mayo.

La consigna fue “a 42 años del golpe, ningún genocida en libertad.30.000 compañeras y compañeros detenidos-desaparecidos, presentes. Basta de impunidad, ajuste y represión de Macri y sus cómplices”.

Este aniversario del golpe de Estado de 1976, señalaron en un comunicado desde el PO, se da durante un “reforzamiento represivo” de las fuerzas de seguridad destinado a “apuntalar la política de tarifazos, despidos y despojo al salario, allí donde otra complicidad -la de la burocracia sindical- no resulta suficiente”.