Frente Civico Para la Victoria - Octubre 2017
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Natalia Aguiar, periodista salteña, habló con Cuarto Poder sobre la censura que sufrió  el libro que bucea en la vida del Juez Supremo, Ricardo Lorenzetti. Historia de una investigación que revela vínculos entre el poderoso personaje con Salta y Urtubey. (Gonzalo Teruel)

“No fue un intento de censura. Fue un acto de censura” responde del otro lado de la línea telefónica, desde Buenos Aires, Natalia Aguiar ante la consulta de Cuarto Poder por su libro, extrañamente retirado de las librerías a comienzos de semana y a poquísimas horas de su distribución comercial. Por supuesto, apegada al derecho y consciente del peso de sus palabras, rápido aclara que en ausencia de pruebas “no puedo identificar quién fue el responsable”. Aunque sin evidencia fáctica, la sospecha, inevitablemente, recae sobre Ricardo Luis Lorenzetti, presidente de uno de los poderes de la República y figura central del libro “El Señor de la Corte” escrito por la abogada y periodista salteña.

El tan inesperado como inexplicable levantamiento de la publicación de las librerías se transformó en un escándalo nacional e internacional y llegó a los periódicos europeos pero no sorprendió a Aguiar. “No puedo garantizar quién fue pero si puedo decir que ocurrieron una serie de hechos raros, sospechosos, teñidos de nebulosa, grises casi negros” advierte y confirma que durante meses recibió “amenazas y hostigamientos”.

“Lo que yo puedo contar es que desde agosto, cuando fui a Rafaela, sus intermediarios como el secretario letrado de la Corte, Miguel Nathan Licht, y otros operadores judiciales comenzaron los hostigamientos para que claudicara con el proyecto en nombre de Ricardo Lorenzetti o como lo llaman en tribunales ‘el Número Uno’ y lo último, como corolario de este proceso, fue esta situación: el retiro de los libros” sintetiza. La pregunta siguiente, casi obvia, es por qué alguien tan importante e influyente como el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación habría de exponerse a un hecho tan burdo y absurdo. Y la respuesta es tajante. “No resiste el scanner del periodismo” asegura Aguiar y recuerda que pese a no haber tenido un cruce o enfrentamiento personal con Lorenzetti durante los más de 8 años que cubrió la actividad del máximo tribunal “él pidió mi desvinculación laboral del diario Perfil en varias oportunidades hasta que lo consiguió a finales de 2015 y se encargó personalmente de que yo no consiga trabajo en grandes medios de comunicación”.

“¿Por qué?, porque no le gustaba que se publique nada sobre las supuestas irregularidades que lo vinculan” argumenta y arriesga “creo que yo estaba develando las irregularidades y la corruptela que hay en la justicia y desde la cabeza del Poder Judicial”. Para enojo del jurista, tras la repercusión del escandaloso episodio, el libro fue repuesto en las librerías porteñas el miércoles por la tarde para su comercialización a partir del jueves y al cierre de esta edición comenzaba a llegar al interior del país. Pero ¿qué dice?, ¿por qué molesta tanto?

“Admirado, perseguido, sospechado. Hablan quienes lo conocen bien y por supuesto, el mismo personaje en una entrevista final sin desperdicio” responde la contratapa de la publicación de Ediciones B, la editorial española con sede en Barcelona responsable del proyecto periodístico, y detalla que el libro “cuenta la historia de un hombre que empezó por el escalón más bajo de los tribunales y arribó a lo más alto Poder Judicial de la Nación”.

Tan linda que enamora

El libro relata la infancia de Lorenzetti en Rafaela, Santa Fe, su militancia en la Juventud Peronista, su coqueteo con la Unión Cívica Radical y la fascinación por la política y según revela Aguiar a Cuarto Poder “habla mucho de Salta”.

“Salta es muy importante en el libro porque es muy importante para él. Su hijo, Pablo Lorenzetti, va seguido a Salta” revela la autora y cuenta que en la entrevista final el juez contesta “las preguntas sobre testaferros, sobre los hoteles en Salta, sobre la vinculación con Juan Manuel Urtubey y el fallo que le permitió la re reelección, la vinculación con la minera Nitratos Austin de El Galpón y su discurso sobre el medio ambiente y la causa Dino Salas”. La relación institucional entre Lorenzetti con la provincia puede resumirse en la determinación de no intervenir, avalada por un dictamen de la procuradora Alejandra Gils Carbó, en un planteo presentado por el entorno de Juan Carlos Romero contra la candidatura de Urtubey en 2015 y el dictado de cursos de capacitación y actualización en Derecho Ambiental que organiza la Escuela de la Magistratura de Salta. El juez y su hijo, también abogado, son sus principales docentes. Presidida por él, la Corte desarrolló un proceso de suspensión primero y autorización después de los desmontes en la provincia.

“El libro habla de Salta porque él tiene negocios en Salta. Él tiene tierras en Salta, en Cafayate en la zona de Tolombón” informa la autora y precisa que “está vinculado al bodeguero Jorge Nanni que podría ser su testaferro porque algunas cosas están a nombre de él y otro contacto en la provincia es el empresario Guillermo Remonda señalado como su socio”. Además, confirma que “es muy amigo de Urtubey” y agradece la observación de Cuarto Poder sobre el vínculo entre el gobernador, su hermano el senador Rodolfo Urtubey, el secretario de la Gobernación, Ramiro Simón Padrós, con el abogado Javier Wajntraub, asesor jurídico de la provincia desde 2008, y hombre de confianza de Lorenzetti.

Su investigación periodística menciona varios negocios y propiedades en la provincia vinculadas al juez: Bodega y Viñedos Finca Chimpa SA a través de la empresa Roma Inversiones SA cuyo domicilio es Sarmiento 439, Rafaela, donde también funciona el estudio de su hijo y el Hotel Boutique Altalaluna cuyos dueños serían los socios de la empresa Futuro Zona Franca General Güemes SA. Generosa la autora agradece, también, la comparación entre Lorenzetti y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sospechada de utilizar emprendimientos hoteleros para lavar dinero. “Los baqueanos de Salta aclaran que no es Ca-la-fa-te, es Ca-fa-ya-te” dice el libro y lo recuerda Aguiar mientras comenta las menciones a la provincia en su perfil del magistrado.

Y, más grave aún, confirma que el juez de la Corte de Salta, Abel Cornejo, “lo vincula como sospecha en relación al narcotráfico al (renunciado y detenido) juez federal Raúl Reynoso”. “Fuentes judiciales y eclesiásticas de Orán que hablaron en off (the record) dicen que les sorprenden las avionetas que sobrevuelan la zona y caerían en tierras vinculadas, a través de testaferros, a Reynoso” advierte y aclara que “no está directamente Lorenzetti” pero “se dice que estarían en connivencia”.

Cara a cara

En una de sus charlas telefónicas con Cuarto Poder, Natalia Aguiar, autora de “El Señor de la Corte. La historia de Ricardo Lorenzetti” recuerda que por su trabajo periodístico conoce al personaje de su obra “desde hace años”. Y repite que recibió “hostigamientos, me hackearon la computadora y el teléfono, y amenazas”.

Asegura, no obstante, que no le tiene miedo a quién define como “el hombre más poderoso y temido de la Argentina” y explica que después de perder su trabajo en Perfil escribió para “estar segura física, psicológica y emocionalmente porque fue muy difícil enfrentar al Poder Judicial y enfrentarlo a él que es una persona poderosa y temida”.

Además, reconoce que el encuentro que posibilitó la entrevista final “no fue atemorizante pero si tenso”. “El libro se hizo a pulmón, con ayuda de mi familia y de mis amigos porque yo me quedé sin trabajo. Se lo expliqué a él en la entrevista que tuvimos porque su gran miedo era que detrás mío hubiera ‘alguien de poder’, la SIDE o el MOSSAD, pero lo único que hubo fue la inquietud y la necesidad de estar segura física, psicológica y emocionalmente” confía y recuerda “me recibió bien, con cariño porque lo conozco desde hace mucho tiempo y fue productivo para los dos porque pudimos evitar los intermediarios que hasta ese momento llevaban y traían información”.

“Pudimos hablar del libro. Él se sacó las dudas, estaba preocupado por el contenido. Primero no quiso contestar las preguntas del libro y tuvimos una larga y ardua charla que quedará en off (the record) pero después empezó a contestarlas en on (the record). Ahí contestó las preguntas” resume.

La cordialidad de esa conversación no impidió que la publicación del libro sea traumática. Lo dicho, a comienzos de semana la distribución fue interrumpida y el material editorial fue retirado de las librerías hasta que, por imperio del escándalo, volvió a ocupar los estantes de las tiendas de lectura. “Tengo gran expectativa de lo que diga la gente, quiero que el lector tenga la última versión de esta situación y tenga la última palabra” afirma y reconoce que le encantaría presentar su trabajo en Salta pero que por ahora la presentación será el próximo jueves 16 de marzo en Buenos Aires.

“Me van a acompañar muchos amigos que participaron de la elaboración del libro. Me dijeron que va a estar Lilita Carrió porque salió de ella la idea de acompañarme, y también Paula Olivetto que es una figura importantísima en mi investigación porque sostiene todas las denuncias de corrupción, el abogado Ricardo Moner Sanz y el ex administrador del Poder Judicial, Juan Carlos Cubría, entre otras personalidades vinculadas al software de gestión y la obra pública que están en el libro como denunciantes” anticipa Aguiar y confirma que de su provincia natal “va a estar el juez Abel Cornejo a quién le hice una entrevista y participa en el libro desde el primer capítulo”.

“Me siento segura desde la prensa, no desde la justicia y eso es triste” advierte y confía que ahora con el libro en la calle “las cosas cambien porque yo hice denuncias policiales y las ratifiqué en sede judicial, en Buenos Aires y en Salta, por las amenazas contra mi persona y contra mi familia”

Abogada y escribana, docente universitaria y periodista, Natalia Aguiar repite sin estridencias los hostigamientos y los rigores de su trabajo literario. “El proceso de investigación y escritura fue muy complejo y se dividió en dos partes: una jurídica y técnica de recolección de datos que me llevó 3 años más o menos y otra desde agosto y durante unos 6 meses, hasta enero que se entregó el libro, en la que me aboqué a la realización de entrevistas en Rafaela y otras localidades del país entre ellas Salta, y a la escritura” cuenta.