Hoy, 8 de agosto, se celebra el Día del Orgasmo Femenino. 

Compartimos nota de Yolanda Díez Bastián en la revista de la asociación “Mujeres para la salud”.

Autoplacer

El sistema de creencias de las mujeres respecto a la sexualidad ha ido variando en los últimos años, ya empezamos a creernos, por fin, aquella frase tan manida de “Tu cuerpo es tuyo”. Cada vez se cuestionan más las normas sociales y menos las prácticas de las personas, aunque aún nos queda mucho camino para deshacernos de todas esas creencias tan arraigadas que sitúan nuestra sexualidad en manos de los otros, los hombres, y centrada sobre todo en el sexo coital. Nos hemos creído que si no tenemos orgasmos a través de la penetración, es porque tenemos un problema, es decir, somos nosotras las que nos tenemos que adaptar al tipo de práctica sexual que la sociedad patriarcal dice que esta bien, aunque está sobradamente demostrado que la forma más habitual de tener un orgasmo en la mayoría de las mujeres es a través de la estimulación clitoridiana y externa, y no tanto vaginal.

Si todo lo que gira en torno a la sexualidad es oscuro y está lleno de supuestos falsos, más aún cuando hablamos de la sexualidad con una misma, de la masturbación, onanismo, autoestimulación… Nosotras cuando hablamos de la masturbación preferimos referirnos al autoplacer, al autoerotismo, porque engloba más componentes que tienen que ver tanto con los aspectos físicos, como emocionales, ya que el placer no solo esta localizado en los genitales sino que abarca todo nuestro ser.

Fueron muchos los autores que hablaron de la masturbación, uno de los primeros fue Sigmund Freud que sostenía que “ la masturbación adulta era la causa de una de las formas de neurosis”, pero fue el Informe Kinsey el que provocó cierto revuelo social al revelar que el sexo solitario era una práctica mas común y habitual de lo que se pensaba en aquella época, tanto entre los hombres como entre las mujeres y que no conlleva ningún tipo de daño físico o psicológico sino todo lo contrario.

Uno de los principales criterios para desechar esta práctica provenía del miedo de que si los hombres se masturbaban no podrían utilizar su semen para procrear, que al fin y al cabo ha sido el objetivo único de la sexualidad durante mucho tiempo. En el caso de que fueran las mujeres el peligro era que se las quitaran las ganas de tener relaciones sexuales coitales con los hombres, disminuyendo las posibilidades de concebir. Con lo cual el trabajo de la sociedad patriarcal consistirá en hacer ver ante los ojos de todos/as que la masturbación es mala y peligrosa y ¿cómo hacerlo? a través de mitos sociales que tiene la característica fundamental de ser trasmitidos generación tras generación y no ser cuestionados.

El sexo es una creación social, las normas sociales determinan la conducta sexual adecuada, los parámetros “normales”, en el momento en el que sale de estos, se habla de patología, de enfermedad y desviaciones. Prácticamente toda la población en sus distintas etapas evolutivas se masturba, desde muy temprana edad hasta ser ancianas/os. Aunque dependiendo del tipo de educación y del sentimiento de culpa que se haya interiorizado, se reconocerá mas abiertamente o no.

La sexualidad es otra de las formas en las que se puede visibilizar la desigualdad social. Tanto a chicos como a chicas cuando empezamos a descubrir nuestra sexualidad en solitario, nos llegan mensajes negativos, como una forma de represión psicológica para controlar el hecho de ser parte activa de nuestra sexualidad, relativos a la cantidad innumerable de consecuencias físicas y psicológicas que puede tener masturbarnos :provoca la caída del pelo y de los dientes, te vuelves loco/a, es un pecado mortal, arderás en el infierno, te quedaras ciego/a, te saldrán pelos en la mano…un sin fin de desgracias. Sin embargo las/os chicas/os adolescentes se enfrentan de distinta forma a esta situación, los chicos alardean y compiten para saber quien es el más macho, que viene determinado por el número de veces que ha sido capaz de eyacular, sin embargo en las chicas, nuestra feminidad pasa por el NO expresar abiertamente las veces que nos hemos masturbado porque tiene una relación inversamente proporcional al grado de decencia de una mujer.

 

Por qué un día

Circulan varias teorías sobre el origen de la iniciativa, aunque la más difundida dice que en 2006 el brasileño José Arimateia Dantas Lacerda, concejal de Esperantina, del estado de Piauí, impulsó una ley para obligar a los habitantes de ese pueblo a que hicieran un esfuerzo para que sus parejas alcanzaran el punto máximo de placer. “Es una cuestión de salud pública”, dijo el funcionario según un artículo publicado por Folha de Sao Paulo. Y agregó: “En el interior del Nordeste [brasilero], es difícil abrir la cabeza de una mujer para que ella luche por su placer”.

Según Dantas, una encuesta de alumnos de la Universidad Federal de Piauí detectó que el 28% de las mujeres de la región tenían esa dificultad. “El día fue creado para obligar al poder público a discutir cuestiones de sexualidad -desde la eyaculación precoz a la frigidez, pasando por el sexo y el placer en la adolescencia y en la tercera edad. A partir de la creación de esta fecha, las discusiones sobre estos en Esperantina reunieron, en los primeros años, a casi 500 personas en cada conferencia”, aseguró Dantas en una nota al medio brasilero O Globo.